Los tres caminos llevan a una cuenta fondeada, pero premian estilos distintos. La elección correcta depende de cómo operas, no de cuál parece más fácil sobre el papel.
2 fases: margen para respirar
Dos fases con un objetivo del 10% y luego del 5%, una pérdida diaria del 4% y una pérdida máxima estática del 8%. El límite estático nunca se mueve, así que los beneficios que haces al principio te dan un colchón real. Ideal para swing traders y para quien valora límites más amplios.
1 fase: el camino más rápido
Una fase con un objetivo del 10%, una pérdida diaria del 3% y una pérdida máxima dinámica del 6%. El límite dinámico sigue a tu equity más alto hasta alcanzar el balance inicial, así que devolver beneficios cuenta en tu contra. Ideal para traders disciplinados que aseguran ganancias.
Futuros: contratos, no lotes
Un único objetivo del 6%, drawdown dinámico, límite de pérdida diaria, un número máximo de contratos y una regla de consistencia del 40%, con un 90% de reparto de beneficios. Ideal para traders intradía de ES, NQ, CL o GC.
Guía rápida para decidir
- Mantienes operaciones durante días → 2 fases.
- Quieres la cuenta fondeada lo antes posible y operas con stops ajustados → 1 fase.
- Haces scalping o day trading en futuros de índices y materias primas → Futuros.
- Aún no lo tienes claro → empieza con la prueba gratis en la plataforma.