Muchos traders eligen el stop preguntándose «¿cuánto estoy dispuesto a perder?». Esa pregunta corresponde al tamaño de la posición. El stop debe responder otra: ¿dónde se demuestra que mi idea está equivocada?
1. Stops por estructura
Coloca el stop más allá del mínimo (en compras) o del máximo (en ventas) que define el setup, más un pequeño margen por el spread y el ruido. Si el precio rompe ese punto, la estructura que operabas ha fallado.
2. Stops por ATR
El Average True Range (ATR) mide la volatilidad reciente. Un stop a 1,5 veces el ATR de tu temporalidad de entrada se adapta solo a mercados tranquilos y movidos. Funciona bien cuando la estructura no está clara.
3. Stops de tiempo
Si una operación no se ha movido a tu favor tras un tiempo fijado (por ejemplo, dos horas en una ruptura intradía), ciérrala. Los setups de impulso que no funcionan rápido a menudo no funcionan.
Después, calcula el tamaño
Una vez colocado el stop con uno de estos métodos, calcula el lotaje para que esa distancia cueste un 0,5–1% de la cuenta. Nunca acerques el stop solo para operar más tamaño.
Mover el stop
- Muévelo a break-even solo cuando el precio haya avanzado al menos 1R a tu favor.
- Arrástralo detrás de los nuevos giros, no tick a tick.
- Nunca amplíes un stop con la operación abierta.