Si seguiste tu plan a la perfección y perdiste, fue una buena operación. Si rompiste tres reglas y ganaste, fue una mala operación con suerte. La distinción parece sencilla, pero la mayoría de traders sigue sintiendo y actuando según el último resultado.
Por qué los resultados engañan
Cualquier operación suelta es en gran parte aleatoria. Incluso una estrategia con ventaja real pierde a menudo. Si cambias tu comportamiento tras cada pérdida y te premias tras cada ganancia con suerte, entrenas los hábitos equivocados.
Puntúa el proceso
- A: setup del plan, tamaño correcto, stop respetado, salida según las reglas.
- B: setup del plan con una pequeña desviación (salida anticipada, entrada tardía).
- C: fuera del plan, tamaño excesivo, stop movido o sin stop.
Controla el porcentaje de operaciones A cada semana. Si sube, los resultados llegarán con el tiempo. Si ganas dinero con operaciones C, tómalo como un aviso, no como un éxito.